Francisco en Colombia nos confirmará en la ‘compasión’ por la reconciliación

La figura del papa Francisco es inspiradora, yo esperaría que su posición frente a la justicia y sus ideas sobre la compasión nos ayuden en la reconciliación del pueblo colombiano, dividido acerca de la paz o si continuar la guerra”, dijo a Aleteia, Alejandro Angulo Novoa, S.J., coordinador del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) con sede en Bogotá.


“Parece un absurdo”, pero en Colombia aún es vigente la propuesta de “continuar con un conflicto social armado como forma de apropiación de los recursos naturales del país, porque el fondo de la discusión es esa”, denunció Angulo Novoa, 83 años, comprometido desde hace cinco décadas en combinar la lucha por los derechos humanos y la opción evangélica por los más pobres.

La paradoja que reveló este sacerdote dedicado como un ‘buen abuelo’ en mantener la memoria es que el “conflicto social armado en Colombia no comienza ni con las guerrillas, ni tampoco con los paramilitares, comienza con el despojo de las tierras de los indígenas que se ha ido perpetuando y transformando, entonces eso está dentro de la cultura colombiana, y la cultura es más fuerte que la religión; por consiguiente, los católicos colombianos están divididos en ese aspecto”.

La memoria como ‘primer paso del perdón’ en la que cabe la verdad para recocer los lazos de las familias de las víctimas y contribuir a la justicia. Un corolario más, comienza con un hijo enterrado en una fosa común en el monte. De ahí, la cadena del dolor se amplía con una madre que llora a la impunidad y busca la verdad, un padre que no entiende tanta tragedia y la separación razonada: ‘deje eso así, mejor la impunidad que nuevos enemigos’.

Una guerra fratricida de hermano contra hermano, donde la población más vulnerable es la ‘carne de cañón’ de los grupos armados sin distinción y en la que olvidar acrecienta la impunidad.

Guerra fratricida

“Sí, eso es lo tremendo de este conflicto armado, que es fratricida, es decir de nuestro mismo pueblo, del mismo del que somos nosotros”. Una guerra que – argumentó – comienza con la distribución de los recursos donde juega mucho el egoísmo.

“Evidentemente la desigualdad es algo que nos cuesta mucho trabajo aceptar a pesar de que la vemos continuamente y a tocamos continuamente”.

Una igualdad que depende de una ‘buena lucha’ no sólo “desde un punto de vista moral y ético”, sino también “desde el punto de vista económico”.

Eso significa, que “estaríamos mucho más beneficiados si pudiéramos negociar en paz y los litigios los resolviéramos hablando y no matando”.

Genocidio

El Holocausto perpetrado por los nazis ha necesitado de un archivo sistemático para esclarecer la verdad – todavía negada por sectores ideológicos- en la II Guerra Mundial contra los judíos, los homosexuales, los gitanos, entre otras minorías.

En Colombia el odio y la persecución contra afrodescendientes, indígenas y campesinos es de otra matriz – de no confundir con el Holocausto – , pero similar en la necesidad de la memoria para no olvidar las víctimas y ‘dar el primer paso’, como reza el lema del viaje del papa Francisco a Colombia; e ir a por el perdón y por la reconciliación.

Precisamente, la labor del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP consiste en recoger información de las familias de las víctimas, falsos positivos (desaparecidos) y sus comunidades a través de 20 bancos regionales que envían datos actualizados a la sede central.

Esos datos son recopilados en la revista Noche y Niebla publicada por el CINEP, instituto fundado hace cuatro décadas para apoyar la paz y dar voz martirizada de los últimos en los campos y las veredas. Datos que ayudan a la labor de juristas, instituciones estatales, incluso a la Policía y el Ejército.

Lógicamente – advierte- comparar el Holocausto con el genocidio en Colombia “evidentemente es muy peligroso” porque “el Holocausto judío tiene unas características propias. Y tuvo una crueldad y una ideología mezcladas inaceptables; y esa es la critica que nos han hecho por el nombre de ‘noche y niebla’ a la revista”.

Sin embargo, en el fondo de la cuestión “el punto en que hay que eliminar seres humanos en beneficio de otros seres humanos sí es lo mismo, también la visión política del Holocausto era excluir a unas personas en nombre de la raza y que todo eso tiene todo un soporte filosófico equivocado, a mi modo de ver, y criminal”.

Asimismo, el problema también es quien financia la guerra, que “supone armar unas tropas en un país contra unas personas inermes. Ahí está el mismo principio hay que matar para obtener objetivos económicos, objetivos culturales, objetivos sociales”.

“Eso a nuestro modo de ver es inaceptable y por eso estamos empeñados en este trabajo y en mantener inclusive el símbolo”. Igualmente para recordar “que los seres humanos nos podemos matar por diversos títulos pero siempre es un interés reprobable y un abuso del poder de matar”.

Sí evangelio, no ideología

En efecto, el papa Francisco insiste en Evangelii Gaudium en que la Iglesia vea “el costado herido de Cristo en los últimos en los despojados, y dice no a católicos o a cristianos, de salón, almidonados, acomodados”.

Angulo Novoa asegura que la visita del Papa ayudará a la iglesia institucional a reafirmarse en esa “opción por los desposeídos y por las poblaciones vulneradas que sería la traducción directa del evangelio”.

“Ahí es donde está el énfasis del Papa, cuando nos dice: ‘retomemos esas frases que se han acuñado en las conferencias episcopales latinoamericanas desde: Medellín, Puebla y Aparecida, en las que se ha repetido la opción por los pobres’”.

Posición la de Francisco que considera Angulo Novoa “contrasta con el catolicismo de salón y de conversación de té”. Hay que ir- insiste – “a los sitios y ayudar en lo que se pueda. Y entonces en ese momento es cuando el Papa dice: ‘la compasión es la que nos puede guiar en la forma de tratar a todos esos grupos’ y esa es la recomendación que hace al clero latinoamericano porque al fin y al cabo es su propia experiencia”.

Actitud evangélica de zapatos sucios

Entonces, manifestó que la experiencia de Francisco de un evangelio de zapatos sucios en los barrios o en las periferias es un expediente que sirve a toda la Iglesia para no olvidar el “verdadero cristianismo”.

“Eso – continuó – es verdaderamente lo que quiso Jesús de Nazaret, que prefirió nacer pobre y morir perseguido políticamente y religiosamente porque en ese momento estaban las dos cosas mezcladas”.

El sacerdote recordó que “hoy todavía tenemos víctimas de la política y la religión en el sentido de que muchos de esos políticos usan la religión para realizar esa explotación de los bienes de la tierra”.

De ahí, “comienza toda la injusticia. Y después las persecuciones por los que no están contentos con la injusticia y protestan por ello”. Sucesivamente, hacen de todo para “reprimirlos por la fuerza”.

“Y viene todo el problema de la violencia y es justamente nuestro trabajo, descubrir como la violencia en Colombia no es nada extraordinario, sino que es el pan de cada día”, lamentó.