Charla entre un ateo y un jesuita en la Javeriana

El biólogo Richard Dawkins, bautizado alguna vez como el “rottweiler de Darwin”, está de visita en Colombia. El pasado lunes 4 de diciembre, ante un auditorio repleto, conversó con el padre jesuita Gerardo Remolina sobre la posibilidad de que Dios sea sólo una ilusión.


En el coliseo de la Universidad Javeriana en Bogotá, ocurrió algo inusual en Colombia. El padre jesuita Gerardo Remolina y el biólogo evolucionista Richard Dawkins, con puntos de vista diametralmente opuestos sobre la naturaleza y el universo, con vidas dedicadas a causas distintas, se sentaron frente a frente para demostrar que más allá de las diferencias lo importante y valioso es conversar, argumentar y escucharse mutuamente.

El coliseo estaba repleto. A un lado de la mesa se acomodó el padre Remolina. El exrector de la Universidad Javeriana entre 1998 y 2007 estaba vestido con un sobrio traje negro y una corbata azul. Al otro lado, el biólogo evolutivo y el más popular de los divulgadores científicos británicos actuales, eligió una corbata de pingüinos para dejar también clara en ese detalle su postura en el debate: una defensa sin concesiones de la teoría de la evolución.

Como moderador ofició Rafael Orozco Mariño, presidente de la Fundación Hispanoamérica, y el padre Jorge Humberto Peláez, actual rector de la U. Javeriana, dio la bienvenida a todos y fue enfático en que los debates de ideas son la esencia de las instituciones de educación superior y se deben plantear sin fundamentalismos.

Dawkins se ha entrenado a sí mismo para este tipo de faenas. En 2012, en la Universidad de Oxford, protagonizó un célebre debate con el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, líder de la Iglesia Anglicana. El padre Remolina, por su parte, se formó en teología en la Universidad Gregoriana de Roma, donde la ciencia y la fe han convivido por varios siglos.

¿Es Dios una ilusión?

Dawkins, autor de libros como El gen egoísta y El espejismo de Dios, comenzó su intervención recordando a los asistentes que su fe religiosa era probablemente un hecho fortuito: “La única razón por la que creen en el dios cristiano es porque fueron criados en un dios cristiano. Si me permiten el sarcasmo, ¿no es coincidente que todos han creído en el dios de sus padres?”

El padre Remolina, siempre consciente de los límites entre la ciencia y la fe, planteó su defensa del cristianismo desde una perspectiva más humana y el simbolismo: “la Biblia no es un libro científico ni podemos aprender nada científico en ella. Sí podemos buscar en ella la historia de una serie de experiencias espirituales. Es un libro profundamente humano”. Remolina también recordó que la Iglesia católica no es contraria a la ciencia, simplemente es más paciente y conservadora a la hora de integrar nuevas ideas hasta tanto no estén plenamente demostradas. De hecho el Vaticano creó su Pontificia Academia de las Ciencias desde 1603.

Dawkins, en otras de sus conferencias, ha sido claro en que una postura científica no necesariamente va compaginada con ateísmo o ser creyente. Existen científicos que practican religiones, como los que no lo hacen. Aunque él, ateo militante, cree que “no sólo la ciencia es corrosiva para la religión. La religión es corrosiva para la ciencia porque enseña a las personas a sentirse satisfechas con explicaciones triviales y sobrenaturales y las ciega a las maravillosa explicaciones que tenemos a nuestro alcance”.

El público fue equitativo en sus aplausos. El sarcasmo y los buenos argumentos de Dawkins recibieron su aprobación, pero también las posiciones ecuánimes y tranquilas del padre Remolina. Las preguntas del moderador giraron en torno a los milagros, figuras bíblicas como la virgen María, el origen del universo, la teoría de la evolución, entre otras. “Fue una conversación muy interesante. Ambos personajes están muy convencidos de sus posturas filosóficas y además ambos son muy buenos expositores”, apuntó la periodista científica Lisbeth Fog.

Antes de concluir el debate, el padre Remolina le preguntó a Dawkins qué pasaría si al morir se encontrara con dios. Dawkins respondió que le preguntaría por qué no dio muestras más claras de su existencia y le preguntaría cuál de todos los dioses que adoraron los humanos era él.