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Guión para la radio

  •   Domingo Mayo 25 de 2014
  •   Guión para la Radio
  •    José Martínez De Toda, S.J.

“No les dejaré huérfanos, volveré.”(Jn 14, 15-21)

Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio... (Se presentan los participantes).

En el Evangelio del domingo de hoy Jesús se despide de sus discípulos en la Última Cena. Pero les deja tres grandes regalos. ¿Cuáles son? Escuchémoslo.

Lectura del santo evangelio según San Juan (Jn 14, 15-21)

NARRADOR/A – En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

JESÚS – Si me aman, guardarán mis mandamientos.

Yo le pediré al Padre que les dé otro Defensor que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, lo conocen, porque vive con ustedes y está con ustedes.

No les dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero ustedes me verán, y vivirán, porque yo sigo viviendo. Entonces sabrán que yo estoy con mi Padre, ustedes conmigo y yo con ustedes.

El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.

Pregunta 1 – ¿Cómo se despide Jesús de sus discípulos?

En la Última Cena Jesús intenta preparar a sus discípulos para su Pasión y despedida. Y les presenta tres grandes regalos:

1er gran regalo: El mandamiento del amor:

-“Si me aman, guardarán mis mandamientos” (v. 15).

No se obedece a Jesús por miedo o por temor. Le hacemos caso y somos leales a sus mandamientos, porque lo queremos. Obedecerle es señal de nuestro amor.

Pregunta 2 – ¿Cuáles son los mandamientos de Jesús?

Por supuesto, está el amar a Dios sobre todas las cosas.

Pero, fuera de ese, Jesús había enfatizado sólo un mandamiento:

- “Un mandamiento nuevo les doy: Que se amen ustedes unos a otros: como yo les he amado, que también se amen ustedes los unos a los otros. En esto conocerán todos que son mis discípulos, en que se amen los unos a los otros” (13:34-35).

En cambio, los mandamientos de Jesús no son como las leyes de la Torá, que se referían a ritos muy concretos: el sábado, el ayuno, las abluciones... Más bien, establecen una vida entera unida a su amor y a la revelación del Padre. No son simplemente instrucciones éticas.

Pregunta 3 – ¿Cuál es el segundo gran regalo?

El Espíritu Santo. Jesús dice que les enviará al Espíritu Santo. Les dice:

- “Yo le pediré al Padre que les dé otro Defensor que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad.”

Éste es el Espíritu que descendió sobre Jesús en su bautizo, como si fuera una paloma (1:32). El Espíritu Santo es el agente del cambio en nuestra vida de cristiano y de la Iglesia.

Pregunta 4 – ¿Por qué se le pinta al Espíritu Santo como paloma?

Dice el evangelio que en el bautismo de Jesús bajó el Espíritu Santo, como una paloma que busca su nido. Allí están presentes las tres divinas personas de la Trinidad:

  • El Padre, diciendo con voz poderosa: “Éste es mi Hijo, el Predilecto. Escúchenle”.
  • El Hijo Jesús, que recibe el Bautismo.
  • Y el Espíritu Santo que busca su hábitat y su centro en Jesús, como una paloma que busca su nido. La paloma mensajera puede simbolizar buenas noticias.

Cuentan que Roald Amundsen, el gran explorador noruego, que descubrió el Polo Sur, se llevó una paloma mensajera en su viaje. Le dijo a su esposa que, si él llegaba al fin del mundo, soltaría una paloma mensajera. Su mujer se sentó por días enteros, sola en su gran casa mirando al cielo y esperando la paloma prometida.

Un día ella miró por la ventana de una de sus habitaciones y vio a la paloma haciendo círculos en el cielo. “¡Está vivo!”, gritó ella. “¡Mi marido está vivo!”.

También una paloma le sirvió a Noé de señal de que las aguas del diluvio habían bajado.

Pero el Espíritu Santo enviado a los discípulos es algo más que una señal. Significa todo lo que hizo Jesús con ellos, cuando Él aún estaba con ellos antes de su Ascensión. Jesús entonces fue su gran acompañante (o Paráclito) y Él les prometió ‘otro’ Paráclito: “Le pediré al Padre, y Él les dará otro Paráclito, el Espíritu Santo” (Juan 14, 16).

Pregunta 5 – ¿Qué hace el Espíritu Santo? ¿Qué es el Paráclito?

Parakletos puede significar un abogado que lucha a tu favor o un testigo que testifica por tu bien, o una persona que da consuelo, consejo o fuerza en un momento de necesidad. Es la persona a quien se llama cuando alguien está en peligro, en duda, en angustia o sin saber qué hacer. Es como el Defensor, Consejero, Consolador e Intercesor.

Pregunta 6 – ¿El Espíritu Santo realmente nos ayuda?

En el siglo V hubo un hereje inglés, Pelagio, que negaba el dogma del pecado original y enseñaba que los seres humanos no necesitaban de Dios para cumplir sus mandamientos.

La Iglesia condenó sus enseñanzas, insistiendo en que nosotros necesitamos siempre la ayuda de Dios, necesitamos su gracia, que nos viene a través de la fe, la oración o los sacramentos. Jesús nos dice hoy en el evangelio que todos estamos en necesidad constante de su ayuda. Todos necesitamos al Espíritu Santo. Sin Dios no podemos nada.

Pregunta 7 – ¿Qué diferencia hay entre la ayuda que recibimos de Jesús y la ayuda del Espíritu Santo?

Jesús encarnado estaba limitado por el lugar y el espacio, como nosotros. Solo podía estar en un lugar a la vez, y solo podía ver un número limitado de gente a la vez. Además, se movía hacia su glorificación (su muerte y resurrección), y dejaría a los discípulos en la Ascensión. En cambio, el nuevo parakletos (el Espíritu Santo) se quedará con los discípulos para siempre.

Pero, aunque el Espíritu Santo viene a la tierra para ayudarnos, Jesús continúa actuando como nuestro parakletos en el cielo. “Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1).

Este parakletos es el “Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce” (v. 17). Jesús lo describe como ‘la verdad’ (v. 6), así como aquellos que veneran al Padre, lo deben hacer ‘en verdad’ (4:23-24).

Los discípulos lo recibieron en Pentecostés.

Mientras tanto Jesús les da el tercer gran regalo, que da mucha consolación y tranquilidad.

Pregunta 8 – ¿Cuál es ese tercer gran regalo?

Su presencia continua con nosotros. Jesús les dice:

- “No les dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero ustedes me verán, y vivirán, porque yo sigo viviendo”.

Esto sería en la resurrección. Así lo expresa también Jesús en la última frase del evangelio de hoy: “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él”.

La iglesia es una comunidad de amor, y ese amor le da gran poder para persuadir al mundo del amor de Dios. La primitiva comunidad cristiana nos sirve de ejemplo, cuando la gente decía de los primeros cristianos: “Miren cómo se aman”.

Despedida

Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor. Allí Jesús hace que nos encontremos y estemos junto a otros hermanos; Él hace también presente al Espíritu Santo entre nosotros y nos acompaña en nuestro caminar.