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Pistas para la Homilía

  •   Domingo Junio 29 de 2014
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

Pedro y Pablo, dos personalidades diferentes y una causa común

Lecturas:

  • Hechos de los Apóstoles 12, 1-11
  • II Carta de san Pablo a Timoteo 4, 6-8. 17-18
  • Mateo 16, 13-19
    • Hoy celebra la Iglesia la fiesta de san Pedro y san Pablo, que fueron los líderes de la comunidad apostólica, y cuyas orientaciones siguen inspirando a la Iglesia en su acción evangelizadora. Pedro tuvo como foco de su ministerio a la comunidad judía, y Pablo fue el anunciador de la buena nueva del Resucitado al mundo greco-romano. Fueron dos personalidades recias que tuvieron diferencias en cuanto a las exigencias que se debían imponer a los paganos que abrazaban la nueva fe. Estas diferencias fueron superadas en un diálogo comunitario.
    • Sus personalidades fueron muy diferentes, aunque compartían la misma pasión por el anuncio del Evangelio. Simón, a quien Jesús cambió el nombre por el de Pedro que significa piedra, era un hombre simple, que tenía una micro-empresa pesquera, y llevaba un estilo de vida que era semejante al de sus paisanos: un judío piadoso, con una familia a la que sostenía con los recursos que le proporcionaba la pesca, y que soñaba con el Mesías anunciado por los profetas. En muchos momentos de su vida dio muestras de su temperamento decidido e impulsivo: así como no dudó en dejar las redes para atender el llamado de Jesús, tampoco dudó en sacar la espada y cortar la oreja de uno de los empleados del Sumo Sacerdote. El día de Pentecostés pronunció el primer sermón público para anunciar la vida, pasión, muerte y resurrección del Señor. Ante los líderes religiosos de Israel defendió con energía la causa de Jesús y el derecho que tenían los Apóstoles de anunciar la experiencia pascual. Murió en Roma, en la colina Vaticana, crucificado cabeza abajo por considerarse indigno de morir como su Maestro.
    • Pablo no fue discípulo del Jesús histórico que recorrió los pueblos de Galilea. En el camino que conducía a Damasco tuvo una experiencia de Jesús resucitado que le cambió la vida. Es muy atractiva su personalidad desbordante y carismática. Su padre era ciudadano romano, fue educado en las tradiciones de los fariseos y se formó en la escuela de Gamaliel. Su fervor religioso lo llevó a participar en la muerte de Esteban, primer mártir del incipiente movimiento religioso inspirado en Jesús de Nazaret.
    • Pablo tuvo el influjo de tres tradiciones culturales: el Judaísmo, la cultura griega muy arraigada en Tarso su ciudad de origen, y Roma en razón de su ciudadanía. Emprendió tres grandes expediciones apostólicas que lo llevaron por el Asia Menor y el Mediterráneo; estas ciudades que visitó eran importantes centros comerciales, lo que permitió una rápida difusión de sus enseñanzas. Reforzó sus catequesis con trece Cartas que contienen un tesoro doctrinal para la Iglesia de todos los tiempos.
    • Estos dos personajes tan diferentes compartieron un proyecto común: el anuncio de Jesucristo resucitado, que se convirtió en su agenda exclusiva. Llenos del Espíritu Santo y nutridos por una intensa vida interior que tenía como centro la eucaristía celebrada en pequeñas comunidades domésticas, anunciaron integralmente la persona y las enseñanzas del Maestro. Sus catequesis no tenían la estructura de un programa académico que se va desarrollando sistemáticamente a lo largo del año escolar, sino que tenían la pasión de quienes comunican una experiencia que les había cambiado la vida y que necesitaba ser compartida.
    • En su ministerio apostólico, Pedro y Pablo anunciaron la Buena Nueva de manera integral, sin matizar su radicalidad. La honestidad de su predicación les generó adhesiones y rechazos; unos los acogían en sus casas y otros los denunciaban a las autoridades. La firmeza con que anunciaron el Evangelio finalmente los llevó al martirio, siguiendo las huellas del Maestro.
    • Una fuerte tentación de los evangelizadores de todos los tiempos es querer atenuar la radicalidad del anuncio para hacerlo más cercano a los gustos y modas del momento. Hay predicadores que refuerzan el componente socio-político de la predicación de Jesús, pretendiendo hacer de Él un líder que desafió al establecimiento de su época. Otros los presentan como un poeta de las cosas sencillas, que hablaba de los rebaños de ovejas, del trigo y la maleza, de la higuera y del grano de mostaza, de las flores y los pájaros, mostrándolo como un hippy de los años 70 o como un seguidor de la nueva era o como un ecologista militante del siglo XXI… Jesucristo es muchísimo más que esas caricaturas reduccionistas. Si no anunciamos integralmente su mensaje y no presentamos su Pascua, lo estamos ideologizando y así recortamos el alcance de su Persona y de su mensaje.
    • Pedro fue escogido por el Maestro como cabeza de los Apóstoles; sus Sucesores en la Iglesia de Roma son Pastores de la Iglesia universal y garantes de la comunión eclesial. Pablo es pionero de la interculturalidad ya que anunció la Buena Noticia del Resucitado en el mundo grecoromano. Asumió el complejo reto de cortar el cordón umbilical que ataba la nueva fe a la Ley y a las tradiciones del Judaísmo. Este tránsito fue difícil pues los conversos procedentes del Judaísmo pretendían que los bautizados provenientes del Paganismo pasaran por el cumplimiento de los ritos y prácticas judías, lo cual carecía de sentido.
    • Que esta celebración de la fiesta de los santos Pedro y Pablo renueven nuestro sentido de pertenencia a la tradición apostólica. Somos fieles herederos de la experiencia pascual vivida por los Apóstoles y transmitida a nosotros en los diversos escritos del Nuevo Testamento y proclamada por la Iglesia. En este día oremos por el Papa Francisco y por los Obispos, sucesores de los Apóstoles, para que continúen anunciando fielmente la Buena Nueva del Resucitado a los hombres y mujeres de nuestro tiempo y sean capaces de expresar, en palabras de hoy, los valores del Evangelio.