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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Septiembre 07 de 2014
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

En este domingo se destacan dos temas: el amor al prójimo y el ayudar a cambiar la conducta de nuestros semejantes. Ambos muy relacionados con los problemas ecológicos actuales. La persona que ama la naturaleza está, de paso, amando al prójimo que vive en ella y de ella. La persona que ayuda a corregir los errores de otros, está llamada a vivir esto mismo con quienes en este momento están destruyendo el medio ambiente.

El mandamiento de amar al prójimo, es claramente recordado a los romanos por Pablo con frases como esta: “Si se ama, no se hace ningún daño al prójimo. Así pues, la Ley se cumple en su totalidad con el amor” (Rom. 13, 10).

Pasando al segundo caso, lo encontramos en el Evangelio de hoy y en la primera lectura. El Evangelio nos invita a vivir la corrección fraterna y son muchas las ocasiones de hacerlo. Tantas personas que dañan el medio ambiente, desde su casa no reciclando, como desde las empresas que en este momento, por la ambición del oro, están destruyendo nuestro país, nuestros ecosistemas y contaminando nuestros ríos.

Sobre nuestras actitudes, Ezequiel nos recuerda que podemos ser culpables de la mala conducta de otras personas por omisión. Pero también nos aclara que en estos casos “si tú adviertes al malvado para que cambie de conducta, y él no cambia, es él quien morirá por su culpa y tú salvarás tu vida” (Ez. 37,9).

Ya hemos visto en el senado colombiano, personas en especial del partido verde, denunciando los pecados de esta economía hipócritamente “vestida de verde” y no verde de verdad. Y a propósito, vale la pena recalcar sobree la escasez de agua en la Guajira y otros lugares, con repercusiones tan grandes en los niños, algunos de los cuales han muerto por física sed.

El obispo de Riohacha, monseñor Héctor Salah, también denuncia este y otros atropellos, en especial contra las tribus wayuu. El caso de la Alta Guajira, es pavoroso. Allí los municipios recibieron por concepto de regalías unas sumas bastante grandes y el nivel de pobreza, de marginalidad, de vulnerabilidad que existe es alarmante (Cfr, más datos en la Revista Vida Nueva, de agosto 2014, pag. 14).