Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Pistas para la homilía

  •   Domingo Noviembre 23 de 2014
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

Jesucristo, Rey del Universo

• Lecturas:
- Profeta Ezequiel 34, 11-12. 15-17
- I Carta de san Pablo a los Corintios 15, 20-26. 28
- Mateo 25, 31-46

• Con la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, concluye el año litúrgico, que no coincide con el año calendario, que empieza el 1 de enero y termina el 31 de diciembre. El año litúrgico empieza el primer domingo de Adviento, que se sitúa en la última semana de noviembre, y tiene su solemne culminación en la fiesta que estamos celebrando hoy.

• Las lecturas bíblicas nos ofrecen dos imágenes cargadas de simbolismo: el pastor, en el texto del profeta Ezequiel, y el juez, en el relato del evangelista Mateo.

• En el texto de Ezequiel, Dios se manifiesta como un pastor totalmente consagrado al cuidado de sus ovejas. Esta imagen del pastor es un elemento muy expresivo que está presente en el Antiguo y en el Nuevo Testamento.

• Esta dedicación del pastor a su rebaño pone de manifiesto una sorprendente realidad: Dios, el absolutamente Otro y Trascendente, está muy cerca de su pueblo, a pesar del abismo que existe entre el Creador y las creaturas, y a pesar de las infidelidades. En el Nuevo Testamento, esta imagen del pastor adquiere una gran riqueza con la encarnación del Hijo Eterno de Dios, quien es el pastor que da la vida por sus ovejas.

• Esta imagen de Dios-pastor que busca a sus ovejas, vela por ellas, recoge a las dispersas, cura a las heridas, nos descubre el misterio del amor de Dios, que es ternura y misericordia. Esta imagen de Dios es muy diferente de la que han transmitido algunos catequistas que siembran temor en las mentes y corazones de los niños que se preparan para hacer su Primera Comunión.

• La figura del pastor, con los atributos que lo acompañan, es una clara orientación para la acción pastoral de la Iglesia. Infortunadamente, algunos sectores del clero actúan como distantes burócratas de una ONG y limitan su acción pastoral a la verificación de unos documentos y al cumplimiento de unos requisitos.

• El estilo del Papa Francisco es coherente con este texto del profeta Ezequiel y con las palabras y ejemplos de Jesús. En su Exhortación Apostólica EVANGELII GAUDIUM pide que los ministros de la Iglesia tenga olor a oveja: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual, más que para la autopreservación […..]; que todas las estructuras se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su amistad” (EG, 27). Este mismo espíritu animó las deliberaciones del reciente Sínodo sobre la Familia. Su mirada fue esencialmente pastoral y su preocupación fue atender a las ovejas heridas y alejadas del rebaño.

• Hay que reconocer que hay poderosos sectores dentro de la Iglesia que miran con preocupación las orientaciones pastorales del Papa Francisco, porque temen que la doctrina y la moral católicas resultan debilitadas. Debemos orar por el Papa para que el Espíritu Santo lo ilumine en el gobierno de la Iglesia y pueda introducir los cambios que Ella tanto necesita.

• Vayamos ahora a la segunda imagen bíblica: el juez que juzga a las naciones al final de los tiempos. La escena es sobrecogedora e inspiró al genial Miguel Ángel para su fresco sobre el Juicio Final, en el ábside de la Capilla Sixtina.

• En este juicio, el Juez Supremo no indaga por el cumplimiento de las normas y los cánones ni por la exactitud con que se hayan celebrado los ritos. Lo que escudriña el Juez Supremo es el cumplimiento del mandamiento sobre el amor a Dios y al prójimo, que son dos caras de la misma realidad: “Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos conmigo lo hicieron”.

• A pesar de la contundencia de las palabras del Señor. Hay algunos sectores dentro de la Iglesia que se sienten inquietos cuando se habla de justicia social y derechos humanos. Estos sectores preferirían una comprensión de la fe como algo puramente individual sin implicaciones comunitarias y sociales.

• Pretender que la fe esté relegada a un rincón de la conciencia individual es desconocer el orden nuevo que inaugura el Señor resucitado. Se trata de una nueva creación, en la que hay que reinventar todas las estructuras sociales contaminadas por el pecado. Este impactante relato sobre el Juicio Final pone de manifiesto el vínculo indisoluble entre la fe y la justicia.

• Con esta fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, termina el año litúrgico, durante el cual fuimos recorriendo paso a paso los misterios de la vida del Señor. El próximo domingo empezará el nuevo año litúrgico, y durante el tiempo del Adviento nos prepararemos para el nacimiento del Salvador.