Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Mayo 31 de 2015
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

En el periódico el Tiempo apareció el lunes 11 de este mes un artículo titulado: “El Cambio climático y la Iglesia Católica”. El autor es Jeffrey D. Sachs, director del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia.

Ofrece un muy acertado comentario sobre la posición de muchas personas del partido republicano de Estados Unidos que rechazan las enseñanzas del Papa Francisco. Este ha hecho un llamamiento en pro de la adopción de medidas sobre el clima. Dicen que ha debido quedarse sólo en el plano moral, sin abordar el científico.

El autor muestra cómo a estos señores no conviene que se hable de este tema. En realidad es porque toca sus bolsillos, como grandes capitalistas y dueños de empresas del carbón y del petróleo. Por eso niegan que la industria de los combustibles fósiles tenga que ver con el cambio climático, que dizque es algo no probado.

Por fortuna el artículo de Sachs es muy acertado. Muestra, incluso, cómo en este tema los católicos superan bastante a los grupos protestantes y evangélicos en las diferentes encuestan que se han realizado sobre el tema y los efectos.

Si venimos ahora a las lecturas de este domingo de la Santísima Trinidad encontramos un recalcar desde el Deuteronomio sobre los mandamientos: “Guarda los mandamientos y preceptos, como hoy te los doy, así te irá bien a ti y a las generaciones que vengan después de ti y tendrás una larga vida en la tierra que el Señor te va a dar para siempre” (Dt. 4, 32).

Sin mucha dificultad podemos aplicar este texto al caso que estamos comentando. Los mandamiento son un al NO al atentar contra la Vida y no respetar la Verdad. Para no quedarnos en el campo abstracto es necesario aceptar lo que dice la ciencia actual sobre el Cambio Climático, que estos señores pretenden descartar.

Sachs cita una famosa broma de Upton Sinclar: “Es difícil lograr que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda”. Y más cuando no se trata de un simple salario, sino de unas ganancias millonarias!

Que estas consideraciones nos ayuden a leer también desde este aspecto ecológico el evangelio de hoy: “Dios me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que yo les he mandado. Y yo estoy siempre con ustedes hasta el fin de los tiempos” ( Juan 18-20).

Como cristianos, como bautizados, como creyentes en Jesús y en el Dios trinitario que Él nos enseñó debemos luchar por el respeto a la Creación y a los hijos de Dios.