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Pistas para la homilía

  •   Domingo Junio 28 de 2015
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

El Papa Francisco nos invita a descubrir la misericordia

• Lecturas:
- Libro de la Sabiduría 1, 13-15; 2, 23-24
- II Carta de san Pablo a los Corintios 8, 7.9. 13-15
- Marcos 5, 21-43

• El evangelista Marcos nos describe la curación de una mujer que padecía serios quebrantos de salud por causa de unas hemorragias que no habían podido ser curadas por los médicos de la época; y también nos describe la resurrección de la hija de Jairo, uno de los jefes de la sinagoga. En ambos casos, Jesús es receptivo a las necesidades de estas personas, conoce la fe con que acuden a Él y da respuesta positiva a su clamor. Cuando analizamos el conjunto de las acciones milagrosas del Señor, podemos afirmar que siempre tuvo una gran sensibilidad ante el dolor humano.

• En esta meditación dominical, los invito a profundizar en un concepto teológico que dice mucho más que la palabra sensibilidad; se trata de la palabra misericordia, de hondas raíces bíblicas, que no es bien recibida por la cultura contemporánea, y que ocupa un lugar principalísimo dentro del proyecto pastoral del Papa Francisco.

• ¿Por qué afirmamos que la palabra misericordia no tiene buena acogida en la cultura contemporánea? Porque la misericordia se asocia con la debilidad, es decir, es un sentimiento que se manifiesta ante los pobres, los débiles, los fracasados… En su Encíclica Dives in Misericordia, Juan Pablo II afirma que la cultura contemporánea, engolosinada con los triunfos de la ciencia, no valora la misericordia pues no es un rasgo que caracterice a los triunfadores: “La palabra y el concepto de misericordia parecen producir una cierta desazón en el hombre, quien, gracias a los adelantos tan enormes de la ciencia y de la técnica (…), se ha hecho dueño y ha dominado la tierra (…) Tal dominio sobre la tierra, entendido tal vez unilateral y superficialmente, parece no dejar espacio a la misericordia”.

• El Papa Francisco, quien cada día nos sorprende con su voz profética, acaba de anunciar un Jubileo Extraordinario de la Misericordia, que se iniciará el 8 de diciembre de 2015. En un inspirado documento, la Bula Misericordiae Vultus (El Rostro de la Misericordia), nos explica el sentido de este Año Santo. Una de las contribuciones más ricas de este documento es la valoración teológica de la palabra misericordia, tan devaluada en ciertos medios sociales. Nos dice el Papa Francisco en su Bula: “Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados no obstante el límite de nuestro pecado” (n.2)

• El Papa Francisco nos explica que la misericordia es la clave para comprender las iniciativas de Dios en favor de la humanidad: “La misericordia en la Sagrada Escritura es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros (…) La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos” (n.9)

• Igualmente, la misericordia nos ayuda a comprender el sentido de las palabras y acciones de Jesús: “Jesús de Nazaret con sus palabras, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios” (n. 1). “Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia. En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión (…) Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la cual leía el corazón de los interlocutores y respondía a sus necesidades más reales” (n. 8)

• Así como la misericordia es la clave para comprender las iniciativas del amor de Dios para con la humanidad y el significado de las palabras y acciones de Jesús, la misericordia es la inspiración de la acción pastoral de la Iglesia. En un lenguaje que impacta, el Papa Francisco, en su Bula El Rostro de la Misericordia, afirma: “La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes, nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia”. Y un poco más adelante reconoce que “tal vez por mucho tiempo nos hemos olvidado de indicar y de andar por la vía de la misericordia”.

• Coherente con este planteamiento, el Papa Francisco se dirige a los confesores quienes, en muchas ocasiones, asumen el rol de inquisidores implacables. Muchas personas se han apartado de la Iglesia por las duras palabras de un confesor que no entendió el sentido de su ministerio. En el n. 17 de su Bula, el Papa afirma: “Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre (…) Cada confesor debería acoger a los fieles como el padre de la parábola del hijo pródigo”.

• El espíritu del Año Santo al que el Papa Francisco nos convoca está resumido en su lema: Misericordiosos como el Padre. ¿Cómo llevar esto a la vida diaria? El Señor nos indica las etapas de esta peregrinación que nos permitirá alcanzar esta meta: “No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará” (Lucas 6, 37-38)

• El evangelio de este domingo nos invita a profundizar en el conocimiento del corazón misericordioso del Señor, sensible al dolor humano. El Papa Francisco nos propone una pastoral centrada en la misericordia, que transformará las relaciones sociales.