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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Julio 12 de 2015
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

En el Evangelio de hoy encontramos dos recomendaciones que parecen tomadas de la Encíclica LAUDATO SI del Papa Francisco: salir a expulsar demonios y no llevar cosas inútiles para el camino.

En cuanto a lo último, el Papa también recomienda no dejarnos apegar a las necesidades artificiales creadas por la sociedad de consumo. La técnica es buena, pero cuando se convierte en un dios, como se está haciendo actualmente se va contra el hombre, contra las comunidades y en especial contra los pobres y sólo favorece a los beneficiarios a los dueños del poder.

En cuanto a lo anterior dice el Papa: “Quienes no lo afirman con palabras lo sostienen con los hechos, cuando no parece preocuparles la justa dimensión de la producción, una mejor distribución de la riqueza, un cuidado responsable del ambiente…” (LAUDATO SI, n.109).

El expulsar demonios también tiene mucha actualidad. Necesitamos expulsar demonios esclavizantes como el de una economía sólo a favor de los más ricos. Necesitamos expulsar todo lo que atente contra la salud, en especial de los más pobres. Y la encíclica nos invita a todos esto.

No ha faltado gente que se ha opuesto a las propuestas de la encíclica. La mayoría porque amenaza sus intereses económicos, como es el caso de la minería indiscriminada. No basta con que sea legal. En Colombia existe muchas minas legales, pero injustas. Tienen toda la aprobación del gobierno, pero van contra el bien común.

El Papa pone por encima de todo el respeto a Dios, a las personas y a la misma madre tierra. El profeta Amós nos invita a no callarnos ante las injusticias ecológicas que se están cometiendo actualmente.

Querían que él se fuera del territorio de Judá, porque estaba diciendo la verdad, pero él responde: “el Señor me sacó de oficio y me dijo: “Ve y profetízales a mi pueblo Israel” (Amós, 7,15). Nosotros los cristianos debemos hacer lo mismo.

Actuamos así, con valor, cuando valoramos y vivimos los consejos de Pablo a los de Éfeso: “con los dones de la sabiduría y prudencia que Dios nos ha prodigado, el Padre nos dará también a conocer el misterio de su voluntad, el plan que había decidido realizar por Cristo para llevar a término la sucesión de los tiempos: hacer que todas las cosas tuvieran a Cristo por cabeza en el cielo y en la tierra” (Ef 1, 9-10). Es parte de la segunda lectura, tan bella en consejos.