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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Julio 19 de 2015
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

En la Concha Artística del Parque de Mejoras Públicas de Bucaramanga se tendrá el 26 de este mes una Jornada de Reflexión sobre la Encíclica LAUDATO SI, ALABADO SEAS, MI SEÑOR, del Papa Francisco.

El tema versará sobre La Educación y la Espiritualidad Ecológica y concretamente sobre el Apostar por otro estilo de Vida (n. 203-208). Fue una idea del laico Pablo Corzo para dar ayudar a conocer y vivir la encíclica. Ojalá se sigan dando muchas iniciativas como esta con el mismo fin.

Este domingo precisamente recordamos en el evangelio la invitación de Jesús a sus discípulos de salir a un lugar solitario y descansar un poco. Jesús. Jesús también los estaba invitando a vivir otro estilo de vida a sus discípulos, pues le daba lástima encontrarse con tanta gente despistada, como ovejas sin pastor.

La encíclica, por otra parte, también es una invitación como la de Pablo a lo Efesios para vivir la paz y un mismo Espíritu: “Él vino a anunciar la paz: paz a ustedes que están lejos y paz a los estábamos cerca. Así por medio de él y participando de un mismo espíritu, podemos unos y otros acercarnos al Padre” (Ef. 217-18).

En la Encíclica el acercarnos al Padre es reconocerle como fuente última de todo, fundamento amoroso y comunicativo de cuanto existe. Es reconocer a Jesús como el Hijo que lo refleja, y a través el cual todo ha sido creado. Y reconocer al Espíritu Santo, lazo infinito de amor, que está íntimamente presente en el corazón de universo animando y suscitando nuevos caminos (L.S, n 238).

Hoy en día ser bien pastor, como nos habla Jesús y como ya le prometía Dios a David en la primera lectura del profeta Jeremías es ser alguien “que reine con sabiduría e implante la justicia y el derecho en el país” (Jer. 1,5).

El leer despacio, meditar y orar este bello regalo del Papa que nos invita a cuidar nuestra casa común al estilo de San Francisco de Así, es para nosotros una invitación para aprender a disfrutar de la belleza de la naturaleza, la propuesta de vivir como hermanos en la misma tierra que el Señor nos dio a todos y no sólo a unos pocos (!) y alabar el Creador de la misma.