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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Agosto 23 de 2015
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

Es fácil que muchas personas, al leer la encíclica LAUDATO SI, Alabado seas, Señor, del Papa Francisco, reaccionen como aquellos discípulos que no siguieron a Jesús, según nos narra el evangelio de Juan que hemos escuchado: “Desde ese momento muchos de sus discípulos lo abandonaron y no siguieron con Él” (Jn. 6,66)-

¿La razón? Esta encíclica toca profundamente los intereses económicos de muchos bolsillos y chequeras. Por citar sólo un ejemplo, estas manifestaciones se han sentido ya en el ala derecha del partido Republicano. El mismo que reunido en la ciudad de Santafé de EE.UU, invitó a sus partidarios a ayudar, lo más posible, a la propaganda religiosa de grupos “no peligrosos” en nuestros la países latinoamericano. El pretexto entones fue que la Teología de la Liberación era más peligrosa para ellos que el mismo Comunismo, que por ser ateo no tendría tantos seguidores.

Es muy frecuente que por la puerta de nuestras casas se echen algunos folleticos religiosos de diferentes iglesias patrocinadas desde USA. Y también es muy frecuente que al leerlos encontremos palabras parecidas a las últimas que encontramos en la respuesta de Pedro: “Señor, ¿a quién amos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6, 68).

En esos folletos leemos, ciertamente palabras muy bonitas, pero que solas no convencen a quienes conocen bien el Mensaje de Jesús. Les falta denunciar el pecado social, la injusticia estructural, las fallas del sistema capitalista, al que no pueden tocar, so pena de perder ayudas extranjeras.

En realidad, el Mensaje de Jesús, explicita cómo la fe debe hacerse realidad en el amor a los hermanos. Y en la actualidad la problemática ecológica descrita por el Papa en su encíclica está manifestando no sólo las crisis tipo contaminación, cambio climático, amenaza a los más débiles en cuanto al suministro del agua potable, la pérdida de la biodiversidad, etc., sino las causas de estos problemas.

En efecto, aquellos fenómenos son los que tratan acerca de LO QUE ESTÁ PASANDO A NUESTRA CASA (capítulo 1). Pero después la encíclica nos invita a estudiar, desde la Biblia, EL EVANGELIO DE LA CREACION (capítulo 2). Allí expone toda la sabiduría de los relatos bíblicos, el misterio del universo, el destino común de los bienes y regalos de la Obra de Dios. Pero no se queda allí.

Pasa luego a analizar la RAIZ HUMANA DE LA CRISIS ECOLÓGICA (capítulo 3), mostrando las causas de la misma. Y en esta enumera la tecnología, el poder, el relativismo práctico, la economía capitalista. Denuncia como todo esto es tomado como dioses. Y allí en donde muchos deciden, no seguir a Jesús. Son las personas que no aceptan el que el Papa se refiera a estos temas escabrosos.