Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Octubre 11 de 2015
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

En la primer lectura el sabio pide a Dios sabiduría y con ella descubre algo que apenas nosotros estamos descubriendo ahora: “Ni la piedra más preciosa me pareció igual a ella, porque a su lado, todo el oro es un puñado de arena y la plata vale tanto como el barro” (Sab. 7, 10).

Después de 3 años de trabajo, una socióloga (Saskina Sassen), en investigaciones en África, Asia y América Latina descubrió las nuevas lógicas de acumulación de dinero. Un ejemplo: encontró cómo un nuevo propietario adquirió 2.8 millones de hectáreas de tierra para plantar palmeras a fin de producir biodiesel. Resultado: Todas las aldeas, caseríos y veredas cercanas a su propiedad resultaron perjudicadas. Los habitantes de esas regiones tuvieron que salir expulsados.

Una sabiduría más profunda le ha servido al Papa Francisco para denunciar infinidad de casos similares: “La visión que consolida la arbitrariedad del más fuerte ha propiciado inmensas desigualdades, injusticias y violencia” (LAUDATO SI, Nr. 62).

En la carta a los Hebreos se nos notifica a todos: “No hay criatura que escape a la mirada de Dios, todo está patente y abierto a sus ojos, y a Él tenemos que rendir cuentas” (Hebr. 4,13).

Pero como cristianos Jesús en el evangelio de hoy nos propone ir más adelante: vender lo que tenemos y darlo a los pobres para tener un tesoro en el cielo. Él no contenta con que cumplamos los mandamientos. A muchos nos invita a seguirlo con la mayor generosidad, como notamos que el Papa Francisco está haciendo. Lo vimos como en Cuba y USA habló más con los hechos que con las palabras.

A los colombianos se nos invita a construir la Paz. Una paz que analizando bien los compromisos de la Habana va depender más de los gobernantes que sigamos eligiendo y de nuestra colaboración, que de los guerrilleros, enseñados sólo a disparar un fúsil. Alguien decía que del gobierno dependería el 80% y de la guerrilla el 20%. Bien podríamos incluir aquí a los paras, enseñados sólo a obedecer órdenes de los dueños de las tierras.

El salmo nos invita también a pedir un corazón sabio y sensato. Hagamos nuestra oración con toda fe y amor.