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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Noviembre 22 de 2015
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

La encíclica del Papa Francisco sobre el Cuidado de la Casa Común, presenta en varias partes de una manera especial a Jesús como rey de la Creación. Y en este sentido nos ilumina las tres lecturas de la Eucaristía de hoy que tienen por objetivo presentarnos a Jesús como Rey del Universo.

En el segundo capítulo de la LAUDATO SI, el Papa comienza haciéndonos caer en la cuenta del absurdo que se comete “cuando se propone una visión de la naturaleza únicamente como objeto de provecho propio y de interés” (n.84)

Y más adelante añade que “el ideal de armonía, de justicia, de fraternidad y de paz que propone Jesús está en las antípodas de semejante modelo” ( Ibidem).

En el siguiente numeral dice el Papa: “El fin de la marcha del universo está en la plenitud de Dios, que ya ha sido alcanzada por Cristo resucitado, eje de la maduración universal”(n 83).

Con todo, el Pontífice no se olvida de nosotros: “Pero todas avanzan, junto con nosotros y a través de nosotros, hacia el término común, que es Dios, en una plenitud trascendente donde Cristo resucitado abraza e ilumina todo“ (Ibidem).

Esto para decirnos que el ser humano dotado de inteligencia y de amor, y adherido por la plenitud de Cristo, está llamado a reconducir todas la criaturas a su Creador.

Por supuesto en el capítulo final, destinado a promover la Educación y Espiritualidad Ecológica, no faltan invitaciones a considerar a Cristo como Rey de la Creación, de la Casa Común y a invitarnos cuidarla. Un país nada ganaría con tener un buen rey si los súbditos no hacen más que destruirlo!

Bástenos, por hoy, con rezar al Señor Rey del Universo, las últimas frases de la oración con que termina la encíclica:

“ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los débiles y cuiden del mundo que habitamos. Los pobres y la tierra están clamando: Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino de justicia, de paz, de amor y de hermosura. Alabado seas”