Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Pistas para la homilía

  •   Domingo Noviembre 22 de 2015
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

En Jesús, las palabras tienen un sentido diferente

• Lecturas:

-Libro de Daniel 7, 13-14
- Apocalipsis 1, 5-8
- Juan 18, 33-37

• Hoy celebra la liturgia la fiesta de Cristo Rey. En esta meditación dominical, quisiéramos llamar la atención sobre dos puntos: El primero de ellos es ubicar esta celebración en el horizonte de la liturgia; y el segundo punto es explicar el sentido de palabras tales como rey y reino porque, usualmente, las asociamos con poder, dinero, figuración, y tales imaginarios nada tienen que ver con lo que hoy celebramos.

• Vayamos al primer punto, que es la estructura del año litúrgico. Es importante ser conscientes de que hay una diferencia entre el año civil y el año litúrgico. El año civil empieza el 1° de enero y termina el 31 de diciembre. El año litúrgico empieza con el tiempo de Adviento, que es la etapa de preparación para el nacimiento del Señor; el primer domingo de Adviento se ubica hacia el final del mes de noviembre. A partir de ese momento, los textos bíblicos de cada domingo nos van mostrando las diversas etapas de la vida del Señor, empezando por su nacimiento, pasando por su pasión, muerte y resurrección y culminando con su exaltación gloriosa como Señor del Universo, que es la fiesta que hoy celebramos.

• Después de esta contextualización de la fiesta de hoy, los invito a dar un paso adelante para descubrir el significado de lo que hoy celebramos. De entrada tenemos que reconocer que las palabras humanas son limitadas e imprecisas. En este sentido, la expresión CRISTO REY puede generar alguna confusión, pues es inevitable que la asociemos con autoridad, poder, importancia, prepotencia. Y Jesucristo hizo todo lo contrario.

• Los seres humanos nunca encontraremos una explicación lógica al hecho de la Encarnación. Dentro de nuestros raciocinios, es absurdo que el Hijo Eterno del Padre se haya hecho hombre en las entrañas de una campesina desconocida, recorriera los caminos de Palestina y hubiera terminado en una cruz junto a dos delincuentes. Esta locura humana se ilumina con su resurrección de entre los muertos. Y hoy celebramos que haya sido constituido Señor del universo. La lógica humana funciona de manera diferente.

• Jesucristo revoluciona la historia. Muestra caminos nunca imaginados, señala horizontes insospechados. En el Sermón de las Bienaventuranzas nos presenta una propuesta originalísima de felicidad. Y su testimonio de vida muestra la anti-lógica de la Pascua, según la cual el camino para la vida en plenitud pasa por la muerte y el despojo. Es la parábola del grano de trigo que tiene que morir para dar vida.

• Cuando hablamos de despojo total, ¿a qué nos referimos?

- Si somos auto-críticos y dejamos a un lado las justificaciones, tenemos que reconocer que somos tercos, nos dejamos llevar por las simpatías y antipatías, y que usamos nuestro ingenio para poder obtener lo que nos dictan nuestros intereses.

- Cuando leemos atentamente los evangelios, descubrimos que Jesús no tuvo una agenda particular. Todo su proyecto fue cumplir la voluntad del Padre, que implicaba una fortísima dosis de renuncia y dolor. En Jesucristo, el Hijo Eterno del Padre se despojó de su divinidad y asumió la condición humana con todo lo que ella significaba, menos el pecado.

- El seguimiento al que Jesús nos invita, exige despojarnos de nuestro ego para apropiarnos gradualmente de su mensaje y dejarnos guiar por el Espíritu. En el texto del Apocalipsis que acabamos de escuchar, se nos dice: “Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que será, el todopoderoso”. Este texto nos invita a escribir nuestro proyecto de vida, no según nuestros intereses, sino siguiendo el guion del Señor, punto de partida y punto de llegada de nuestra existencia.

• El evangelista Juan reproduce el diálogo entre Jesús y Pilatos. Es una pieza maestra en cuanto despojo del poder. Pilatos, representante del emperador romano, rodeado de legionarios, estaba familiarizado con el poder entendido como despliegue de fuerza, imposición de un modelo político y exigencia de sometimiento. Jesús le responde de una manera desconcertante: “Mi reino no es de este mundo”.

• Este texto evangélico está en el radar del Papa Francisco, quien quiere conducir a la Iglesia por los caminos de la sencillez y de la transparencia. Como era de esperarse, el Papa está enfrentando la oposición de quienes han utilizado a la Iglesia y la han puesto al servicio de sus intereses personales.

• Es hora de terminar nuestra meditación dominical en esta fiesta de Cristo Rey, con la cual culmina el año litúrgico; en estos domingos hemos meditado sobre los misterios de la vida del Señor. El próximo domingo empezaremos un nuevo año litúrgico, y nos prepararemos para celebrar el nacimiento del Señor. Esta fiesta de Cristo Rey es la exaltación de Jesucristo como Señor del universo, después de haber recorrido el camino de la encarnación, vida pública, pasión, muerte y resurrección. Se trata de un Reino diferente, que significa entrega sin límites y servicio.