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Pistas para la homilía

  •   Domingo Noviembre 29 de 2015
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

Escuchemos los mensajes que nos comunica el pesebre

• Lecturas:

- Profeta Jeremías 33, 14-16
- I Carta de san Pablo a los Tesalonicenses 3, 12—4,2
- Lucas 21, 25-28. 34-36

• Hoy empieza un nuevo año litúrgico, que nos permitirá ir celebrando, cada domingo, los misterios de la vida de Cristo, profundizar en sus enseñanzas y dejarnos interpelar por sus milagros. El tiempo litúrgico del Adviento nos prepara para la venida del Señor, un acontecimiento que dividió en dos la historia de la humanidad: antes de Cristo y después de Cristo. El profeta Jeremías expresa con elocuencia el significado de la llegada del Mesías: “Se acercan los días, dice el Señor, en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquella hora, yo haré nacer del tronco de David un vástago santo, que ejercerá la justicia y el derecho en la tierra”.

• El nacimiento de Jesucristo es, pues, la realización de una promesa de salvación, la cual se fue precisando a través de las enseñanzas de los profetas. Preparémonos interiormente para celebrar en la fe las fiestas navideñas. La oración por excelencia es ¡Ven, Señor Jesús!

• El tiempo de preparación para la navidad está acompañado de una fuerte carga visual y auditiva: los lugares públicos y los hogares son decorados con el pesebre, cuyos orígenes de remontan a san Francisco de Asís, el árbol de Navidad que es una tradición muy arraigada en los países del norte de Europa, los villancicos que son de origen español, y las luces de colores que están por todas partes.

• Quisiera motivarlos para que al instalar estos símbolos propios de la navidad no nos quedemos en lo puramente decorativo y costumbrista, sino que los consideremos como unos símbolos que nos comunican unos potentes mensajes de esperanza, de vida, de justicia, de sencillez, de transformación interior. La presencia entre nosotros del Hijo de Dios hecho hombre nos permite leer, de manera diferente, el sentido de la historia; se trata de una nueva creación.

• En la temporada que hoy iniciamos, hay dos grandes voces que se escuchan: Por una parte, está la voz de los valores familiares, ya que la familia se reúne alrededor del pesebre y el árbol, y allí todas generaciones hablan el mismo lenguaje y fortalecen los vínculos que los unen. La otra voz que se hace oír con vehemencia en esta temporada es la del consumismo. Ciertamente, los comerciantes tienen derecho a lanzar sus promociones. Intercambiar regalos es expresión de afecto; ahora bien, aprovechemos este tiempo para dar regalos útiles teniendo en cuenta las necesidades y condiciones de vida del destinatario.

• En muchos países latinoamericanos, las celebraciones navideñas empiezan la noche del 7 de diciembre, cuando miles de velas son encendidas frente a nuestras casas. Es una hermosa tradición en honor de la Virgen María, en la víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción. Muchas personas participan con gusto en este rito pero desconocen su significado. Los invito a que hagamos explícito el sentido mariano de esta noche que está llena de encanto. Expliquemos a los niños quién es María, su gran importancia como madre de Cristo y madre nuestra y cómo nos acompaña y protege.

• Los invito, entonces, a prepararnos con alegría para celebrar una navidad en familia. Al mismo tiempo que decoramos nuestros hogares con el pesebre, el árbol y demás símbolos que nos hablan de la navidad, preparemos nuestro interior:

- Expresemos un infinito agradecimiento a Dios por cumplir su promesa de darnos al Mesías, Jesucristo, y así cambiar el rumbo de la historia e iluminar el sentido de nuestras vidas.

- Agradezcamos a María por su total colaboración con el plan de salvación. Ella es la madre del Señor y madre nuestra, e intercede por nosotros.

- Agradezcamos a san José, este joven carpintero escogido por Dios para proteger y sacar adelante la familia más singular de todos los tiempos, la Sagrada Familia.

- Aprovechemos las reuniones familiares, que se multiplican en esta temporada, para fortalecer los vínculos entre todos sus miembros.

- El pesebre es un elocuente libro que nos comunica muchas y valiosas lecciones sobre el amor de Dios a la humanidad, la familia, la sencillez, el valor sagrado de la vida.