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Apuntes del Evangelio

  •   Domingo Febrero 01 de 2016
  •   Apuntes del Evangelio
  •    Luis Javier Palacio Palacio, S.J.

El relato de Gerasa es uno de los más extensos relatos de posesos de los evangelios y por tanto el que más detalles significativos contiene. La concepción de los monstruos marinos, comunes en la literatura de la época, identificados con los demonios, entra en este relato con los cerdos que se precipitan al mar. Entra igualmente el discipulado pues el geraseno quiere seguir a Jesús, aunque no se lo permite y le manda predicar en la Decápolis: «Cuéntales todo lo que el Señor, compadecido de ti, ha hecho contigo». En la Decápolis estaba incluida Damasco, comunidad que induce el envío de Pablo a los gentiles. El endemoniado se postra a los pies de Jesús mostrando subordinación. Está precedido por un viaje a través del lago, lugar de tormentas que son calmadas como si fueran demoniacas. El nombre de “legión” para los demonios coincide con el nombre dado a las tropas romanas. En la utilización política de las ideas religiosas es común identificar al enemigo con el demonio; tanto en esa época como en la actual. El demonio ha sido un comodín útil para estigmatizar aunque el evangelio trata de salvar y no de condenar. En el niño endemoniado (luego de la transfiguración) sus síntomas son de epilepsia: arrojarse al suelo o al fuego, sordera transitoria, mudez, convulsiones, retorcimientos de la boca y espumarajos. El hombre poseído por un espíritu inmundo que se vio acometido de convulsiones en la sinagoga luce igualmente epiléptico. El endemoniado de Gerasa parece un lunático delirante. El enfermo ha perdido su identidad o se le ha duplicado (esquizofrenia) de manera que es el espíritu impuro el que responde a Jesús. Las palabras del espíritu impuro son similares a las del relato en la sinagoga: ««¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Yo sé bien quién eres: ¡el Santo de Dios!» (Mc 1:24). También aquí el demonio conoce quien es Jesús con un título que no le dan los apóstoles en el evangelio de Marcos hasta luego de la resurrección: “Hijo de Dios”. Gerasa es tierra de gentiles en donde se supone que abundaban los demonios y el endemoniado habita en un lugar impuro para los judíos como eran las tumbas . La expulsión demoníaca es narrada siguiendo el modelo tradicional de los milagros: (a) Se describe la situación del poseso que para muchos comentaristas correspondería aproximadamente a un epiléptico, aunque el comportamiento anti-social y auto-destructivo hace difícil de diagnosticar la enfermedad . (b) La autoridad de Jesús no lucha contra la fuerza con que el enfermo rompía las cadenas, sino con las palabras de diálogo por igual con el enfermo y sus demonios. (c) Las evidencias de la expulsión son claras con el drama de los puercos y porqueros y con el enfermo. El espíritu impuro (enfermedad) se incomoda con Jesús «¿Qué tienes tú que ver conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Por Dios te conjuro que no me atormentes.» La palabra que usa para conjuro es la misma raíz de la palabra exorcismo . Se describe la relación como una lucha entre el espíritu impuro y Jesús en donde se miden las fuerzas de expulsión mutuamente. Pablo describe al hombre interior en conflicto entre el deseo de hacer el bien y la fuerza para hacer el mal: «No hago lo bueno que quiero, mientras que lo malo que no quiero eso es lo que llevo a la práctica» (Rm 7:19). El envío de los demonios a los cerdos, con lo que implica de creencia judía del cerdo como animal impuro, es la manera de expresar que la curación se había dado. La otra evidencia es el enfermo vestido y en sano juicio. Las reacciones, como en todo el evangelio de Marcos, son ambiguas, pues para unos (porqueros) lo que ha hecho Jesús es destrucción y ruina por lo que estaban temerosos y le piden que se aleje de la región. Se alejará en barca sobre el lago donde se han arrojado los cerdos. El enfermo, en cambio, difunde en su familia y la región lo que el Señor ha hecho con él por su misericordia. Si el pueblo reaccionó con temor ante Jesús, ante el enfermo reacciona con asombro. De los relatos de Marcos éste es el único en el que alguien quiere seguir a Jesús y no se le permite; pero sin embargo se le manda predicar. Es como un paralelo del envío de los discípulos que propiamente se dará en los relatos de apariciones. En vida pública se da el seguimiento y la instrucción, a menudo no entendida por los discípulos. Hay discusiones entre ellos sobre primeros y últimos, cargos en el reino de Dios o confesiones incompletas como la de Pedro que necesitan ser corregidas. ¿Marcaría el envío en Gerasa difusión de la noticia de Jesús entre los gentiles muy tempranamente? También en los relatos del leproso que queda limpio, y el hombre sordo mudo hay proclamación de la buena nueva de los curados. Marcos parece mostrar un Jesús que restringe su actividad con discípulos-judíos casi exclusivamente a su territorio, pero aunque no predique a los gentiles otros lo hacen en línea directa (y legítima) con la misión de Jesús. En el incidente con la Sirofenicia aparece más claramente la resistencia judía a que los “perritos” coman de la mesa, pero finalmente la mujer lo logra, cambiando la opinión de Jesús. Por siglos se llamó este relato “el evangelio de lo mujer que convirtió a Jesús” . Sobre el aspecto literario de este relato podemos suponerlo como un caso típico en el que se ha adornado la historia para hacerla más espectacular, más dramática. Con el correr del tiempo, los hechos que impresionan a la gente se van aumentando y exagerando cuando se vuelven a contar, haciéndolos cada vez más maravillosos. Seguramente detrás de los cientos de cerdos que se precipitaron en el mar llenos de demonios, tal como cuentan los evangelios, hay muchas leyendas populares que corrieron de boca en boca y que después los evangelistas, sin posibilidad de comprobarlas ni preocuparse mucho por ello, pusieron por escrito para sacar de ellas un mensaje religioso que impactara. Pero no debemos dejarnos desviar por los adornos literarios del objetivo último del relato. Como todos los evangelios este relato busca que imitemos a Jesús. Por mal que pueda estar una persona no debemos condenarla a la dolorosa e inhumana vida a la que las costumbres de la época condenaban a este enfermo. Nos toca obrar como Jesús teniendo y haciendo compasión. Eso hizo San Juan de Dios con los enfermos mentales en Granada (España) incluso a costa de ser tenido por loco y procesado por la inquisición. Ahí tenemos una versión actualizada y encarnada del relato. La posesión de los cerdos bien puede pensarse como el caso de la rabia animal que hoy se combate con vacunas, fumigaciones y otros modos. Su número tiene un valor simbólico innegable: legión, como actuaba el invasor.

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1 En el judaísmo no hay culto a los muertos ni a las tumbas.
2 En el pasado un suicida se consideraba un renegado de la fe y se le negaba sepultura canónica. Hoy se considera un enfermo aunque no se pueda precisar su enfermedad.
3 (orkizo), para exorcismo se añade ex- hacer jurar; conjurar, rogar encarecidamente
4 Puede resultar extraño hablar de conversión de Jesús pero es el mensaje que nos deja su bautismo a manos del Bautista en Mateo. Convertirse es volverse permanentemente a la voluntad de Dios, lo cual era el deseo continuo de Jesús.