Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  •   Domingo Abril 03 de 2016
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

No falta quien vea, en lo que sucede con la destrucción de los ecosistemas actuales, una señal del fin del mundo. La frase con que hablan es situación apocalíptica, pero se olvidan que si hay un libro optimista es precisamente este del Apocalipsis. Es cierto que describe catástrofes, caída de estrellas, personajes como los dragones y el monstruo.

Pero también es cierto que el pasaje de hoy sólo habla de: “Escribe, pues lo que viste, lo que está sucediendo y lo que sucederá después” (Ap. 1,19). Mas sabemos que frente a todos estos temores “El Cordero que estaba de pie a pesar de haber sido sacrificado” (Ap. 5,6), es capaz de vencer a todos los enemigos del pueblo de Dios.

Por eso el Apocalipsis, después de hablar del Cielo Nuevo y de la Tierra Nueva, y de la Nueva Jerusalén, tan bellamente descrita con las piedras más preciosas (Ap. 21 8.21), en el último capítulo trae una advertencia, dulce y dura a la vez, para nosotros hoy: “Que el pecador siga pecando, que el hombre de bien siga el bien y que el santo se santifique más. Mira que vengo pronto, llevando el pago que daré a cada uno conforme a sus trabajo” (Ap. 22, 11-12).

Una llamada profética en lo ecológico, como es la de la encíclica “LAUDATO SI” del Papa Francisco, nos invita también a elegir, en un mundo donde estamos pensando “no solo en la posibilidad de terribles fenómenos climáticos o en grandes desastres naturales, sino también en catástrofes derivadas de crisis sociales, porque la obsesión por un estilo de vida consumista, sobre todo cuando solo unos pocos puedan sostenerlo, solo podrá provocar violencia y destrucción recíproca” (Laudato Si, n. 204).

El Evangelio, por su parte, nos invita a tener una gran fe en Cristo y en la Paz que nos trae, la cual desea no sólo a sus apóstoles, sino a los “que creen sin haber visto”, como le dice al incrédulo de Tomás (Juan 20, 29).

Que ojalá sigamos viviendo todos estos días de Pascua y de Resurrección con toda fe y con un compromiso serio de cuidar la Creación, como es su deseo.