Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Aporte Ecológico a la Homilía del domingo

  •   Domingo Octubre 21 de 2012
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

La exhortación de la segunda lectura, tomémosla como una invitación a vivir con fervor esta Eucaristía: “acerquémonos con confianza al trono donde reina el Dios de la gracia, para alcanzar gracia y misericordia y obtener la ayuda oportuna” (Hebreos 4, 16)

El autor de esta carta a los Hebreos, más adelante se sirve de la naturaleza para una bella comparación que podríamos unir a la invitación anterior: “…cuando la lluvia riega abundantemente la tierra, ésta produce fruto provechoso para quienes la cultivan, y así recibe la bendición de Dios, pero si no produce más que espinos y maleza, es rechazada y maldecida, y acabará siendo quemada” (Hebreos 6,7).

En realidad cuando nos colocamos frente a la naturaleza, la podemos contemplar desde distintos puntos de vista: como ocasión de contemplación estética y religiosa, como lugar de inspiración literaria para componer bellas comparaciones y parábolas, como lo hizo Jesús. Pero también como desafío para empeñarnos en defensa de la vida humana.

Una noticia de estos días hablaba sobre la investigación del biólogo francés Gilles-Eric Séralini, quien concluía con estas palabras su informe: “Es una hecatombe, dan ganas de llorar”. Se refería a una larga investigación, en la que 200 ratas de laboratorio fueron alimentadas con NK603, un maíz transgénico de la multinacional Monsanto. Los resultados, publicados en la revista especializada Food and Chemical Toxicology, son escandalosos: tumores, necrosis de hígado, insuficiencia renal y reducción de las expectativas de vida de estos roedores.

Es una lástima que países como el nuestro estén permitiendo la venta libre de este maíz, que entre otros males ha hecho disminuir los cultivos de nuestros campesinos. Antes, en muchas casas campesinas se encontraban bellos maizales. Hoy son escasas.

El preocuparnos por situaciones como esta, el protestar contra estos abusos y el apoyar los cultivos sanos, es una manera actual de sentirnos servidores de la comunidad. En el evangelio, hoy Jesús nos pide reprochar lo que llamamos un arribismo politiquero, parecido como al de sus discípulos, interesados en ascender puestos y no en servir:

“Entre ustedes no debe ser así. Al contrario el que quiera ser grande entre ustedes, debe ser servidor de los demás, y el que quiera ser el primero entre ustedes, debe ser esclavo de todos. Porque tampoco el Hijo del hombre vio a que lo sirvieran, sino a servir y a entregarse a sí mismo en rescate por la multitud” (Mc 10, 44-45).

Pidámosle al Señor el ser capaz de imitarlo con valor. El ser capaz de sacrificar nuestros intereses y más cuando se trata de una compañía estaudinense, la que nos explota y a la que estamos apoyando. Pidámoslo por nuestros campesinos. Por último pidámosle por nuestros gobernantes para que sean capaces de corregir a tiempo este tipo de explotación tan negativa.