Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Asumamos las responsabilidades de cara al futuro

  •   Domingo Noviembre 18 de 2012
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

• Lecturas:
- Libro de Daniel 12, 1-3
- Carta a los Hebreos 10, 11-14. 18
- Marcos 13, 24-32

• Después de haber escuchado la proclamación de la Palabra de Dios, quedamos impresionados por la forma como se expresan el profeta Daniel y el evangelista Marcos, quienes utilizan un género literario muy particular para referirse al final de los tiempos.

• Es importante recordar que la Iglesia Católica no se identifica con una teoría científica particular, y esto es válido en cuanto a los orígenes del universo y al fin de los tiempos. Desde la perspectiva teológica, lo importante es reconocer que el universo no se explica por sí mismo y que Dios es la razón última de todo lo creado ; de ahí en adelante, ¡que hablen los científicos y expongan sus teorías!

• Cuando la Iglesia Católica lee uno de los relatos de la creación, que describe secuencialmente la aparición de la vida, no lo interpreta como una crónica detallada de lo que ocurrió en una semana, sino como el plan amoroso de Dios que crea el universo con una variedad infinita de formas y le asigna a los seres humanos un lugar especial dentro de ese proyecto. Insistimos en la afirmación: la Iglesia no se identifica con una teoría científica particular, sino que está abierta a todas las lecturas que reconozcan a Dios como Señor del universo. No existe conflicto entre la fe y explicaciones tales como la evolución, el big bang, etc.

• El profeta Daniel y el evangelista Marcos utilizan unas imágenes muy impactantes para referirse al final de los tiempos. Este lenguaje, que corresponde al género literario llamado apocalíptico, excita la imaginación del lector. A lo largo de la historia de la Iglesia, han surgido grupos cristianos que consideran inminente el fin del mundo, y generan pánico entre sus seguidores.

• A manera de ilustración, hagamos referencia a algunas de las teorías que circulan con mayor frecuencia y que son motivo de conversación:

- Sectores de la opinión, cercanos a grupos religiosos que leen la Biblia de manera literal sin hacer uso de las herramientas de la exégesis y de la hermenéutica, vinculan ciertos fenómenos naturales con la proximidad del fin del mundo; esa es su lectura de terremotos, sequías, inundaciones, etc. Más allá de estas lecturas rudimentarias de los fenómenos naturales que no merecen ser tenidas en cuenta, están las llamadas de atención de la comunidad científica internacional, que enciende las alarmas ante el cambio climático, que es consecuencia de un modelo de desarrollo que ha destruido la naturaleza.

- Los astrónomos, que observan los cuerpos celestes con instrumentos cada vez más poderosos, van avanzando en el conocimiento del universo, y nos hablan de los “huecos negros”, choque de cuerpos celestes y aparición de nuevos soles. A pesar de los importantes avances de la astronomía, tenemos que reconocer que es muy poco lo que sabemos sobre el origen del universo, y que es especulación lo que afirmemos sobre su posible destrucción.

• Teniendo en cuenta la fragilidad de estas especulaciones que tienen el sabor de la futurología, los invito a que, con pragmatismo, nos ubiquemos en nuestra realidad concreta y reflexionemos sobre los grandes desafíos que tenemos frente a nosotros y que dependen de nuestras decisiones responsables. Jesús dice a sus contemporáneos: “Cuando las ramas se ponen tiernas, ustedes saben que el verano está cerca. Así también, cuando vean ustedes que suceden estas cosas, sepan que el fin ya está cerca, ya está a la puerta”. Interpretando de manera muy libre las palabras de Jesús, los invito a que reconozcamos las alarmas que nos dicen que algo grave está pasando y que debemos actuar antes de que sea demasiado tarde:

- Se puede producir una hecatombe social si la comunidad internacional no toma las medidas necesarias para superar las aterradoras desigualdades sociales: la pobreza de millones de seres humanos, niños que mueren de desnutrición, pueblos que luchan por un poco de agua. La exclusión social y la pobreza extrema son verdaderas amenazas para la paz mundial.

- Las graves alteraciones climáticas, consecuencia de un modelo de desarrollo que ha destruido los recursos naturales y roto el equilibro de la naturaleza, son una gravísima amenaza para la vida sobre la tierra. ¡Es sorprendente que haya políticos y empresarios que minimicen la gravedad de los acontecimientos y que sigan con su explotación irresponsable!

- Otra grave amenaza para la humanidad es el crudo materialismo que se ha apoderado de amplios segmentos de la población, que solo piensan en enriquecerse y pasarla bien. Cuando la humanidad se olvida de Dios, y los valores espirituales son suplantados por una visión materialista de la vida, la convivencia social abandona los caminos de la equidad y del derecho para imponer la voluntad de los más fuertes, que en el mundo de hoy son las grandes corporaciones que tiene todo el músculo financiero y el control de la tecnología.

• Es hora de terminar nuestra meditación dominical. El libro de Daniel y el evangelio de Marcos utilizan un lenguaje particular para referirse al final de los tiempos. Los invito a no perder el tiempo divagando sobre lo que podría suceder dentro de miles de años… Seamos realistas y dirijamos los ojos allí donde están las amenazas para el futuro de nuestra sociedad,k y demos los pasos necesarios para la solución de estos problemas. La primera amenaza es la pobreza extrema en que viven millones de seres humanos; recordemos que el hambre es explosivo letal de la convivencía social. La segunda amenaza es la destrucción del medio ambiente, cuyas secuelas experimentamos cada vez con mayor rigor. La tercera amenaza es el materialismo imperante y el abandono de los valores espirituales. Estas son las verdaderas amenazas para la humanidad y para el futuro de nuestro planeta, y podemos actuar de manera que cambie el curso de los acontecimientos.