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Aporte Ecológico a la Homilía del domingo

  •   Domingo Junio 16 de 2013
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.

La edición del jueves 30 de mayo del periódico El Espectador presentó un extenso artículo titulado “¿Intereses religiosos en Santurbán? DIVINA MINERIA”. En él, Oscar Güesguán Serpa narra cómo el sábado anterior se celebró un seminario “Cristianismo y minería” organizado por la iglesia Casa sobre la Roca de Bucaramanga.

A dicho seminario fueron invitadas importantes personalidades de la Andi, instituciones ambientales y el gerente de la transnacional, antiguamente llamada Greystar y hoy bautizada con el pulquérrimo nombre de Eco Oro. Entre paréntesis: no olvidemos que en Río + 20, el presidente de Uruguay nos invitó a distinguir entre una Economía Verde y una Economía pintada de verde.

Pues bien, en dicha reunión se quiso probar con argumentos bíblicos que hay que pedirá a Dios que nos diga si se debe seguir explotando las riquezas mineras del páramo de Santurbán, reserva de agua para 4.000.000 de personas de Bucaramanga y zonas aledañas.

Ya en la rueda de preguntas, una de las asistentes, hija de mineros, cuestionó todo lo dicho, afirmando que en la vereda de California la minería no había dejado más que miseria. Una vez más Dios se manifiesta a través de los pobres.

En Cartagena, la misma empresa realizó el foro de Cinmipetrol y allí presentó una diapositiva del Papa Francisco afirmando que “En día del juicio, delante de Dios, nos contaremos entre los que enterraron el talento dado y no lo hicieron fructificar. No sólo en la agricultura y ganadería, sino en la minería” (!).

Piensa uno qué bueno hubiera sido que se apareciera hoy el profeta Natán y hubiera descubierto las intenciones ocultas como en el caso del rey David, en la primera lectura.

En la segunda lectura nos invita Pablo no a practicar la Ley, sino la fe en Cristo Jesús, “para que Dios nos perdone por nuestra fe en Cristo Jesús, y no por la práctica de la Ley” (Gálatas 2, 19).

El evangelio de hoy (Lucas 7, 36 8,3) nos presenta a Jesús quien perdona a la mujer de mala vida con aquellas palabras “Tus pecados están perdonados”, lo que hace decir a los convidados “Quién es este hombre, que hasta perdona los pecados?”.

Qué el Señor nos perdone hoy en día por haber puesto al dinero como dios, como afirma tantas veces el Papa Francisco en sus homilías.