Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

Eliseo, un hombre de fe que respondió con prontitud

  •   Domingo Junio 30 de 2013
  •   Pistas para la Homilía del Domingo
  •    Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.

• Lecturas:
- I Libro de los Reyes 19, 16b. 19-21
- Carta de san Pablo a los Gálatas 5, 1. 13-18
- Lucas 9, 51-62

• El tema central de la liturgia de este domingo es la disponibilidad para hacer la voluntad de Dios de manera inmediata. Eso lo expresan las lecturas de hoy en la figura de Eliseo, que responde al llamado que Dios le hace a través del profeta Elías, y en la firme determinación que expresa Jesús para dirigirse a Jerusalén, donde llevará a cumplimiento la misión que el Padre le ha confiado. En esta meditación dominical centraremos nuestra atención en Eliseo, a quien el Señor confía la delicada misión de ser profeta en medio de su pueblo.

• El relato del Libro primero de los Reyes tiene como protagonistas a dos grandes figuras de la historia de Israel, los profetas Elías y Eliseo. Dios se comunica con Elías y le asigna una misión: “Unge a Eliseo, el hijo de Safat, originario de Abel-Mejolá, para que sea profeta en lugar tuyo”. Son unas instrucciones muy precisas, y Elías actúa de inmediato.

• ¿Qué sabemos sobre Eliseo, elegido por Dios para ser profeta? El texto nos describe a un campesino que estaba dedicado a las faenas del campo: “Elías partió y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él trabajaban doce yuntas de bueyes y él trabajaba con la última”.

• Quiero llamar la atención sobre la hoja de vida de Eliseo. Si nosotros hubiéramos sido los encargados de buscar una persona que asumiera la delicada tarea de ser profeta de Dios en medio de la comunidad, es probable que hubiéramos contratado los servicios de una empresa caza-talentos, que nos ayudara a identificar a los posibles candidatos; el perfil deseado sería el de una persona con sólidas capacidades de análisis para profundizar en los procesos sociales, identificar tendencias y hacer proyecciones; también hubiéramos pensado que necesitaría de habilidades para la comunicación, pues debería interactuar con los líderes de la comunidad a quienes haría partícipes de sus reflexiones y preocupaciones.

• Eliseo carecía de estas competencias. Simplemente era un campesino que conocía bien su oficio de guiar una yunta de bueyes y cultivar la tierra. El Señor lo escogió, no por sus fortalezas académicas ni por su experiencia laboral ni por su elocuencia, sino porque era un hombre bueno, de profunda vida interior, dócil a la voluntad de Dios. Los seres humanos hacemos una lectura particular de la hoja de vida o currículum vitae de las personas; la lectura que hace Dios es diferente, pues busca otros rasgos y perfiles.

• Elías no pronunció largos discursos para comunicar a Eliseo lo que Dios quería de él. Bastó con un gesto; nos dice el texto: “Elías pasó junto a él y le echó encima el manto”: Eliseo comprendió el mensaje y no dudó en su respuesta: “Eliseo abandonó sus bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo: Déjame dar a mis padres el beso de despedida y te seguiré”.

• Los invito a reflexionar sobre esta respuesta de Eliseo. Es inmediata, generosa, y asume las consecuencias laborales – dejar sus bueyes – y afectivas – despedirse de sus padres -. No estamos ante la respuesta apresurada de alguien que se deja convencer por el primero que le hace una propuesta; no es éste el caso de Eliseo. Estamos frente a un creyente que, consciente de las rupturas que afrontaba, da respuesta positiva a la invitación que Dios le hace a través de Elías; su disponibilidad no se apoyaba en la fragilidad de una ilusión, sino en la absoluta certeza y confianza en el Dios de la Alianza.

• ¿Cómo nos hubiéramos sentido nosotros? Muy probablemente nos hubiéramos sentido perplejos, llenos de dudas: ¿qué pasaría con el campo que estábamos trabajando?, ¿quién se haría cargo de los bueyes?, ¿quién atendería a los padres viejos?, ¿por cuánto tiempo y bajo qué condiciones sería el trabajo que Dios pedía?

• Llama profundamente la atención la facilidad y prontitud con que Eliseo cierra este capítulo de su vida y se abre a una nueva realidad. Tenemos que reconocer que los seres humanos, en general, tenemos dificultades para cerrar capítulos y empezar a escribir nuevas páginas en el libro de nuestra vida; tenemos la tentación de quedar atrapados en el pasado, dando vueltas a los recuerdos, aferrándonos a situaciones y a personas que ya no están; esto nos paraliza para actuar en el presente y proyectar el futuro.

• Los que creemos en el Dios de la vida que se ha revelado en Jesucristo, no caminamos por la vida mirando hacia atrás, a lo que fue; dirigimos nuestra mirada hacia el mañana, escudriñando con atención para descubrir la voluntad de Dios que se va manifestando de múltiples maneras en el día a día.

• La fe nos da la luz y la fuerza para elaborar duelos, curar heridas, aceptar realidades dolorosas, perdonar y pedir perdón, y así estar disponibles para recorrer los nuevos senderos que el Señor nos va mostrando. La pronta respuesta de ese campesino llamado Eliseo es un motivo de inspiración para los creyentes de todos los tiempos.