Historias que tejen sueños: Irma Fernanda Garzón

Soy una mujer nacida en Tumaco, Nariño, en la vereda Buchely. Somos ocho hermanos, cuatro mujeres y cuatro hombres, criados por papá y mamá, dos personas muy luchadoras que hicieron todo lo posible para sacarnos adelante con sus manos y el sudor de su frente.


Yo nací el 3 de agosto de 1973, siendo la séptima de mis hermanos y hermanas; crecí en una finca ganadera en medio de las vacas y los caballos, corría descalza por toda la finca sintiendo la hermosa naturaleza con mis pies. Cuando tenía ocho años me mandaron al pueblo a estudiar, solamente regresaba a la casa los fines de semana para pasar las vacaciones. Empecé a crecer y mi mamá nos repetía todos los días, “yo no quiero nada de novios, ni de amigos para ustedes por ahora, ustedes lo que tienen es que estudiar”.

Cuando entré a primero de bachillerato yo no quería estudiar más en ese colegio de monjas y le insistía a mi madre que no quería volver, que quería relacionarme con los muchachos, ella no quería, así que yo a escondidas de ella decidí ir a presentarme al colegio mixto y pasé con una buena nota. Le conté y ella seguía insistiendo que no, así que me dejó en el colegio de monjas. Me fue mal y no pasé el año, mis padres por castigo me dejaron un año sin estudio y me metieron a trabajar. Yo iba al pueblo a vender frutas y así ahorré y me pagué mi estudio al siguiente año; mi mamá no quiso ayudarme más, así que yo cosí mi uniforme, compré la tela y lo fabriqué. Hice séptimo y en octavo fue el año en que me enamore, pues conocí a un hombre mayor en el inquilinato del pueblo donde mis hermanos y yo nos quedábamos. José Aparicio el hombre que hoy en día es mi esposo y el padre de mis hijos. Aquel que me decía que saliéramos y me mandaba cosas pero yo no le hacía caso, yo decía no, él es mujeriego.

Pasó un tiempo y yo comencé a sentir cosas por él, así que nos hicimos novios, pero cuando mi mamá se enteró… ¡jum! eso fue un problema porque mi mamá no lo quería, ella decía que le habían dicho “ese hombre es mujeriego” y que los hermanos de él tenían fama de serlo, así que decía que él tampoco se salvaba. Yo no le hice caso a mi mamá y me fui con él; terminé octavo y juntos nos fuimos a vivir a la Guayacana, Nariño, construimos nuestro hogar y a los 16 años de estar en unión libre nos casamos. Levantando cada día nuestro hogar en la hermosa Guayacana, donde tuvimos nuestros tres hijos. Actualmente José Fernando, nuestro primer hijo tiene 21 años, le sigue Jairo Andrés de 18 años y nuestro último hijo Jorge Alfredo con seis años.

Llevamos 22 años de estar juntos luchando por un mejor futuro. Yo trabajaba en muchas cosas, no me quedaba nunca quieta, trabajaba en una fábrica de bioabono y hacía otras cosas demás con la comunidad; pero el 23 de diciembre de 2013, nos tuvimos que ir, de ese hermoso lugar a causa de algunas amenazas hacia mi familia. Nos tocó irnos del lugar que construimos por mucho tiempo todos juntos… y sentir que un día por miedo tienes que irte y huir, eso es muy difícil… yo aún pienso y recuerdo como era nuestra vida en ese lugar y como es ahora, sintiendo que sigo sin encontrarme a mí misma en este lugar.

Hoy vivo en el barrio el Triunfo en Buenaventura, un lugar que hemos construido juntos con los cuatro hombres que me rodean y me dan fuerzas día a día para salir adelante. La reina de la casa, así me llaman ellos, dándome fortaleza para afrontar esa experiencia vivida. En este caminar como familia seguimos construyendo la vida en busca de un nuevo horizonte que constantemente luchamos por abrirlo agarrados de la mano.