Taller Sobre Perdón y Reconciliación en ZVTN de Carrizal

Durante los días 26 a 28 de enero, tuve la oportunidad de visitar al grupo de ex-farianos que se están concentrando cerca de la vereda Carrizal, del municipio de Remedios, Antioquia.


Después de un viaje en campero desde Barranca que demora 10 horas (cuando no ha llovido), logramos llegar hacia las 6:00 p.m. En ese momento se encontraban viviendo unos 100 ex-combatientes, en un sitio referenciado como Punto de Pre-agrupamiento Temporal (PPT). Ya tenían unos cuatro meses de estar allí. Habían construido, sus lugares de vivienda múltiple y para parejas, sitios para la conservación y preparación de alimentos y con motivo de la actividad a realizarse los días 27 y 28, pudieron hacer un gran salón en maderas, para unas 300 personas, cubierto con polisombra. Contaban con energía y buena amplificación. En el sitio también había agua almacenada con dificultad y de vez en cuando les funcionaba el internet.

Nos recibieron con gran amabilidad: abrazo va, abrazo viene. El comité de bienvenida nos alojó en los ranchos comunes y en los camarotes también construidos por ellos. La noche fue muy tranquila y a las 4:00 a.m., ya estaban llamando a los encargados de preparar el desayuno. Una hora más tarde ya estábamos todos buscando dónde bañarnos para comenzar el día.

El taller lo tenía preparado de 8 a.m. hasta 8 p.m. Sin embargo, solamente se pudo iniciar a las 11 a.m. pues antes hubo una reunión con los altos mandos para organizar el evento y también para darle tiempo a los campesinos de las veredas cercanas que también estaban invitados. Se trataba de ir preparándose para la reintegración con la sociedad civil.

Las dinámicas y trabajos (ver galería de fotos), fueron muy bien asumidos por todos. En grupo que sumó unos 130 participantes, se formaron grupos de unos 12 para poder trabajar de manera más participativa. Los jóvenes alcanzaron para formar dos grupos y unos 8 más se incluyeron en otros grupos de mayores. La temática fue desarrollada con materiales pedagógicos (revistas, periódicos, tijeras, pegante, colores, plastilina, hojas, etc). Esto ayudó a que se lograra una participación activa y amplia pues los plenarios permitieron conocer lo que había pasado en cada grupo.

Interesante fue escuchar sus sueños y deseos para cuando puedan volver a la sociedad civil. La mayoría de los jóvenes busca terminar sus estudios de bachillerato, estudiar alguna carrera u oficio para poder servir a las comunidades más pobres; los adultos, especialmente comandantes, buscan formar un nuevo partido político que pueda ser muy democrático y que se mantenga lejos de los vicios que han causado estos problemas que estamos viendo; están de acuerdo con la sustitución de cultivos de uso ilícito, quieren ayudar a los niños abandonados; los de más edad quieren volver a cultivar la tierra.

Les llamó la atención la celebración de Reconciliación que tuvimos al final del día, con bendición de agua, velas encendidas, un gran círculo de hermandad para rezar el Padre Nuestro y un abrazo en el que todos se abrazan con todos. Fue impactante, observar que uno de ellos que sufrió un accidente y quedó ciego, y por tanto no pudo moverse de su puesto, todos, especialmente los jóvenes, hicieron una fila para abrazarlo también.

En el comentario al texto del evangelio sobre la reconciliación, les insistí en el compromiso por mantener el espíritu revolucionario que un día los llevó a la lucha armada, pero que ahora gracias a Dios, van a cambiar por la intervención política, y a no dejarse envolver por una sociedad de consumo que les va a comprar sus conciencias como se compran las cosas, poniendo como valores supremos el tener, el placer y el poder. Muy bien dice el maestro Angulo: el poder corrompe la conciencia.

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