Palabras del Director

Apreciados amigos y amigas de la Fundación Amar y Servir, me llena de alegría poder escribirles estas palabras de comienzo de Cuaresma.


La Cuaresma es un tiempo privilegiado para preguntarnos por la forma como estamos viviendo nuestro compromiso cristiano de cara a los hombres y mujeres que sufren, son excluidos y marginados.

El papa Francisco en el Mensaje para la Cuaresma nos recuerda a todos los creyentes y no creyentes que el otro es un don, un regalo de Dios a través del cual podemos reconocer el rostro de Cristo. Quiero invitarles, entonces, para que a lo largo de esta Cuaresma nos hagamos más disponibles para abrir la puerta de nuestro corazón al otro, sea quien sea, “porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido” (Papa Francisco).

A lo largo de esta Cuaresma, como gran familia de la Fundación Amar y Servir, hemos de seguir comprometidos con el servicio a los pobres y excluidos de nuestra sociedad, tejiendo lazos que ayuden a la construcción de una Colombia en paz.

Que el buen Dios nos ayude a abrir los ojos para acoger la vida, amarla y servirla, sobre todo cuando es frágil y marginada.

Fraternalmente,

Bernardo Botero, S.J.
Representante Legal