A partir de hoy vea la película ´Silencio´ en las salas de cine del país

El realizador Martin Scorsese llevaba décadas con una búsqueda espiritual y muy profunda que terminó convirtiendo en una película. Fue mucho tiempo de trabajo y de pausas mientras esperaba a que ese objetivo causara el ruido necesario para llamar la atención del mundo del cine, y por fin ese deseo se hizo realidad con el filme ‘Silencio’.


Pero no es el tipo de proyecto que resuena en el exceso, como lo hizo en su momento ‘El lobo de Wall Street’ o el entorno mágico que identificó a su tributo al séptimo arte en ‘La invención de Hugo Cabret’, solo por citar un par de ejemplos de una extensa filmografía de 59 producciones como director.

En el caso de ‘Silencio’, Scorsese afronta el reto de ser metafísico sin dejarse elevar del suelo, en un metraje largo pero interesante en el que cuenta la historia de dos jesuitas portugueses (Andrew Garfield y Adam Driver) que se desplazan al Japón del siglo XVII para encontrar a un misionero que al ser perseguido y torturado decide negar su fe y sus creencias.

No es un ‘thriller’ encapsulado en una época específica o una vitrina comparativa de dos mundos y en el que uno de ellos se esfuerza por demostrar que tiene la razón, sino una reflexión sobre las cosas que se hacen o se sacrifican en nombre de la fe. Así como una interpretación de conflictos emocionales de dos representantes de una religión que afrontan el verdadero reto de demostrar su entrega a Dios mientras se mueven en la clandestinidad y el miedo.

Inspirándose en la novela homónima del escritor japonés Shusaku Endo, Scorsese logra exponer parte de sus preocupaciones religiosas en un circuito narrativo inusual. Para algunos de sus seguidores más neófitos, hay que recordar que él también fue el artífice de ‘La última tentación de Cristo’, en la que se reflejaba a un Jesús tan humanizado que hasta causó polémica en su momento.

“Con ‘Silencio’ hay una interesante paradoja, ya que habla de alguien que pierde la fe y al experimentar eso la recupera (...). En realidad, esta cinta expone un tema que me ha seguido desde que estaba muy joven y cuando quería hacer películas: la idea de que alguien pueda dejar a un lado su orgullo para ser mejor persona o trascender”, dijo en una entrevista el director, ese mismo que ha tocado la oscuridad y el brillo a través de sus películas.

Aunque no tuvo el eco que muchos esperaban en los pasados premios Óscar, ‘Silencio’ marca también puntos de reflexión en un momento en el que el poder, la religión y el sacrificio han adquirido un tono esencial, pero a la vez tenso y violento en este tiempo. ‘Silencio’ se estrena este jueves 16 de marzo en Colombia.

“Hay una serie de casos en la historia que muestran la religión que se utiliza como un símbolo poderoso, no solo las Cruzadas, por supuesto–”, dice el actor Liam Neeson –quien interpreta al misionero Ferreira, que se ha salido del camino), en una entrevista telefónica con EL TIEMPO.

Su papel podría considerarse el de un revolucionario, y hasta su imagen refleja de alguna manera una estética mesiánica. Sin embargo, es más profundo el aporte de Ferreira en el arco argumental de esta película de época que, fácilmente, se amoldaría a situaciones del mundo contemporáneo.

Precisamente, Neeson hace una reflexión en ese sentido al exponer sus opiniones del impacto de la temática que aborda Scorsese en su película.

“Las tres grandes religiones tienen una historia extraordinaria de (no para ser glorificada) muerte y destrucción. Pero el mensaje esencial de Cristo, Buda y Mahoma es el respeto a sus semejantes y amar a sus semejantes (...). Por supuesto, los gobiernos y los políticos han usado la religión para conquistar y colonizar. Esa es la pregunta esencial: ¿cuál es su propia fe personal y cómo entonces los gobiernos interpretan esa fe”, reflexionó el actor irlandés.

Así mismo, se aventura a promover –para el público– el encuentro con ese contexto de época y, a su vez, que se genere una discusión más amplia alrededor de los alcances de las vicisitudes de quienes deciden asumir una vida espiritual.

“Bueno, en la película la fe de mi personaje es puesta a prueba –y Dios no permita que nosotros tengamos que estar en esa posición–, pero cuando el público la vea, encontrará que hay mucha tortura, y de esas personas condenadas a muerte de una manera horrible porque no abandonaron sus sistemas de creencias”, profundizó Neeson.

“Ese es precisamente un fenómeno que ahora estamos viendo en todo el mundo –en Oriente Medio; en Siria e Irak– por esos fundamentalistas”, insiste el actor irlandés, que ya había trabajado con Martin Scorsese en ‘Pandillas de Nueva York’ y para quien es una experiencia casi celestial repetir su participación de nuevo de la mano de Scorsese en ‘Silencio’. “Podría contar con los dedos a grandes directores de cine, y Scorsese estaría ahí. Es muy especial, le encanta el cine y a través de su trabajo ha logrado un verdadero viaje espiritual siguiendo esa ruta artística que ha alcanzado como realizador... Hay que recordar que él (refiriéndose al director) en algún momento quiso ser sacerdote”, explica el protagonista.

Por eso no fue complicado para Liam Neeson reencontrarse con una característica esencial en el trabajo de su compañero detrás de cámaras: “Cuando trabajas con él, notas que el quiere revelar todas las capas de tu personaje y encontrar la verdad”.

El olvidado del Óscar

Cuando Martin Scorsese ganó el Óscar a mejor director por la cinta policíaca ‘Infiltrados’, muchos pensaron que la Academia estaba reconociendo tardíamente a un realizador sólido, pero en la reciente edición de esos premios, la sensación fue más demoledora: hubo silencio para ‘Silencio’ en esa gala, ya que solo recibió una nominación para el mexicano Rodrigo Prieto, quien se encargó de la interesante fotografía del filme, pero el esfuerzo como realizador y la seriedad con la que asumió frente a las cámaras no fueron suficientes para imaginarlo pelear por las categorías de mejor película o mejor director. El contraste entre las alabanzas y cierta duda ante su apuesta por un ritmo más reflexivo que causó entre críticos pudieron haber influido en el mínimo protagonismo que tuvo en los recientes premios Óscar.

Tomado de: El Tiempo