Colegio San Bartolomé La Merced: ¡Tecnología, tema de reflexión actual!

La tecnología es un elemento que cada día tiene mayor impacto dentro de los diferentes contextos en los que se desenvuelven lo(a)s niño(a)s y jóvenes. Esta situación genera temor en los padres de familia, llevándolos a pensar que la tecnología puede influir de manera negativa en su desarrollo e impiden que se acerquen a ella ya que pueden acceder a algunos temas que eran vetados para ellos.


Los avances tecnológicos han venido creciendo de forma acelerada durante los últimos tiempos como respuesta a las necesidades del hombre, existiendo gran variedad de dispositivos, los cuales están disponibles para todas las edades cumpliendo con diferentes funciones. Traen consigo grandes beneficios tanto para adultos como para los más pequeños en cuanto a comunicación, organización, aprendizaje de nuevas habilidades, juego, entre otros. Por ejemplo, algunos videojuegos o aplicaciones desarrollan la creatividad y estimulan habilidades como el lenguaje escrito, la percepción visual y auditiva, la coordinación, el ritmo, el equilibrio, el autocontrol e incluso, estimulan habilidades de pensamiento, a través de dinámicas que pueden ser individuales o colectivas.

La tecnología abre las puertas a nuevas formas de conocimiento, a novedosas especialidades, a amplificación de estrategias de comunicación y a la conformación de redes digitales que pueden posibilitar la adquisición de experiencias que fortalezcan la capacidad que tienen los seres humanos para pensar, sentir, comprender y experimentar la vida misma. La relación que tienen los seres humanos con la tecnología es inevitable e imprescindible. Sin embargo, nos encontramos con posturas y actitudes, de algunos adultos, en donde se rotula negativamente la entrada de la tecnología a nuestra sociedad, asegurando que por culpa de ésta nuestros jóvenes y niños se aíslan físicamente de las personas, disminuyen sus interacciones sociales, restan tiempo al ejercicio o al cuidado físico, matan poco a poco su espiritualidad, incrementan el consumismo y la pasión por las cosas superficiales de la vida. Además, que la tecnología es la responsable de crear seres mecánicos, sin emociones, y destinados al fracaso de la humanidad. En conclusión, que somos víctimas de los nuevos dispositivos tecnológicos y que mientras más avance la tecnología, más complicada será nuestra existencia.

Desde los adultos vale la pena preguntarnos sobre si nuestros jóvenes y niños están conectados a pantallas y dispositivos por la simple razón que no tenemos el tiempo para estar con ellos o sencillamente porque nosotros también estamos buscando actividades diferentes que nos generen mayor placer o estamos haciendo lo mismo que ellos(as). Seguramente en estos dispositivos nuestros jóvenes y niños si están encontrando lo que en casa posiblemente se está perdiendo como es afecto, comunicación, atención y juego. Es allí donde, debe entrar a jugar la relación parental y la creatividad pedagógica para aprovechar la tecnología en familia o en clase, uniendo lazos a través de la variedad de juegos que se proponen en estos dispositivos, que permiten desde el desarrollo de la creatividad hasta el desarrollo motor y en el aula ayudan a mantener la motivación hacia el aprendizaje.

Como consecuencia, encontramos jóvenes y niños con altas carencias afectivas que redundan en soledad, tristeza y miedo llevándolos a volcarse al mundo tecnológico. Lo anterior, seguramente sí determina que nuestros jóvenes y niños pierdan su capacidad para expresar emociones, para ser más humanos, para comunicarse personalmente, para poder establecer una relación de amistad o de pareja, entre otras.

En conclusión, la tecnología trae consigo múltiples beneficios por lo que nos quedan nuevos retos a los adultos como son: saber acompañar, acercarnos a ésta sin resistencias, temor, prevención, reconociendo sus beneficios y recibiéndola como una herramienta que favorece el encuentro entre niños(as), jóvenes y adultos. Así mismo preguntarnos… ¿cuáles videojuegos y aplicaciones pueden ser educativas y divertidas a la vez?, ¿Cuáles de éstos pueden ayudarnos a favorecer el desarrollo de las habilidades en los niños y jóvenes? Y en cuanto al vínculo se refiere, vale la pena reflexionar en torno a: ¿Por qué nuestros niños(as) y jóvenes están volcando su vida y atención a estos dispositivos o a las redes sociales?, ¿Qué parte de este problema nos corresponde a los adultos?, ¿Si tanto nos molesta que naveguen solos en el ciberespacio, por qué no los acompañamos?